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domingo, 3 de febrero de 2013

Gaztelueta. Poema Cavafis. Idus de marzo.

En el calendario romano, los idus de marzo correspondían al decimoquinto día del mes de Martius. Los idus eran días de buenos augurios que tenían lugar los días 15 de marzo, mayo, julio, y octubre, además del decimotercer día el resto de los meses del año. (Wikipedia)
La fecha es famosa porque Julio César fue asesinado en el idus de marzo del año 44 a. C.. Según el escritor griego Plutarco, César había sido advertido del peligro, pero había desestimado la advertencia:

Lo que es más extraordinario aún es que un vidente le había advertido del grave peligro que le amenazaba en los idus de marzo, y ese día cuando iba al Senado, Julio César encontró al vidente y riendo le dijo: «Los idus de marzo ya han llegado»; a lo que el vidente contestó compasivamente: «Sí, pero aún no han acabado». Plutarco

 Idus de marzo

Las grandezas teme, oh alma.
Y si vencer tus ambiciones
no puedes, con cautela y reservas
síguelas. Y cuanto más adelante vayas,
sé más observador, más cuidadoso.
Y cuando a tu apogeo llegues, César ya;
cuando tomes figura de hombre famoso,
entonces cuida especialmente al salir a la calle,
dominador insigne de séquito acompañado,
si acierta a acercarse, desde la multitud
algún Artemidoro, que lleva una carta,
y dice apresurado "Lee esto inmediatamente,
son cosas importantes que te interesan",
no dejes de detenerte; no dejes de postergar
cualquier conversación o tarea; no dejes de apartar
a las variadas personas que te saludan y se prosternan ante ti
(las puedes ver más tarde); que espere incluso
el Senado mismo, y conoce al instante
los graves escritos de Artemidoro.

Gaztelueta. Poema Cavafis. Los Troyanos

El tercer poema que comentaremos esta semana es de los más conocidos de este autor (aunque no llega, por supuesto, a la fama que tiene el poema Itaca que ya hemos trabajado en clase)

En este caso, Cavafis recupera personajes de la Grecia clásica.

 

 Troyanos

 

Son los esfuerzos nuestros, de los desventurados,

son los esfuerzos nuestros como los de los troyanos.

Algo conseguimos; nos reponemos

un poco; y empezamos

a tener coraje y buenas esperanzas.

Pero siempre algo surge y nos detiene.

Aquiles en el foso enfrente a nosotros

sale y con grandes voces nos espanta.-

Son los esfuerzos nuestros como los de los troyanos.

Creemos que con decisión y audacia

cambiaremos la animosidad de la suerte,

y nos quedamos afuera para combatir.

Mas cuando sobreviene la gran crisis,

nuestra audacia y decisión desaparecen;

se turba nuestra alma, paralízase;

y en torno de los muros corremos

buscando salvarnos con la fuga.

Empero nuestra caída es cierta. Arriba,

sobre las murallas, comenzó ya el lamento.

Lloran sentimientos y recuerdos de nuestros días.

Amargamente por nosotros Príamo y Hécuba lloran.

 

Gaztelueta - Poema Cavafis. Cuanto puedas.

Aquí tienes el segundo poema que vamos a trabajar. Al analizarlo, recuerda lo que hemos estudiado sobre Cavafis. Te vendrá bien la fotocopia que repartimos el viernes en clase. Por lo que vas leyendo de este autor, ¿no te parece que sus poemas intentan transmitir ideas atemporales?

 

 Cuanto puedas

 

Y si no consigues hacer tu vida como quieres

intenta por lo menos esto

en cuanto puedas: no vayas a ensuciarla

al frecuente contacto de la gente,

con charlas y negocios por doquiera.

 

No vayas a ensuciarla con llevarla,

con volverla a menudo y exponerla

a la vulgar locura cotidiana

de tanta relación y compañía

para que se convierta en una extraña intrusa.

 

Gaztelueta - Poema Cavafis. La ciudad

Para empezar con los poemas que nos entran en Selectividad y después de lo que hemos explicado en clase, analiza el significado y los principales rasgos del siguiente poema:

 

 La ciudad

 

Dices: "Iré a otra tierra, hacia otro mar

y una ciudad mejor con certeza hallaré.

Pues cada esfuerzo mío está aquí condenado,

Y muere mi corazón

lo mismo que mis pensamientos en esta desolada languidez.

Donde vuelvo los ojos sólo veo

las oscuras ruinas de mi vida

y los muchos años que aquí pasé o destruí".

 

No hallarás otra tierra ni otro mar.

La ciudad irá en ti siempre. Volverás

a las mismas calles. Y en los mismos suburbios llegará tu vejez;

en la misma casa encanecerás.

Pues la ciudad es siempre la misma. Otra no busques -no la hay-

ni caminos ni barco para ti.

La vida que aquí perdiste

la has destruido en toda la tierra.